Para desayunar o para cenar, con jamón york y queso, solos, con helado, con sirope de arce, con fresas y nata, con plátano y nutella, mermelada, con feta y mango... ¿Quién se apunta a unos crepes? Estos que os traigo hoy van tanto con dulce como con salado y son además ligeritos, con harina integral y miel en lugar de azúcar. Rinde para unos 10-15, según el tamaño de la sartén.
- 3 huevos
- 1 taza de harina integral
- 3/4 de una taza de agua
- 1 taza de leche
- 2 cucharadas de miel
- 1 cucharada de mantequilla (la líquida para repostería. Si no, la derretimos)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (también puede ser vainilla de la vaina o azúcar de vainilla si todo falla)
- 1/4 de una cucharadita de sal
- Mantequilla extra para freír los crepes
La preparación:
3. Añadimos un cucharón de masa a la sartén y le damos forma si hace falta, moviendo la sartén o ayudándonos de una espátula de cocina. También podemos dejar la forma tal cual caiga, si queremos un crepe más rústico. Al ser integrales son un poco más densos de lo habitual.
4. Dejamos que se fría un minuto por una cara y le damos la vuelta con cuidado. El primero es raro que salga bien, así que toca hacer el sacrificio de comérselo ;)
5. Le damos un minuto por el otro lado, hasta que coja un colorcito marrón dorado, y lo sacamos.
¡Buen provecho!
Listos para llevar |
Estela*
No hay comentarios:
Publicar un comentario