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domingo, 16 de septiembre de 2018

Gambas al estilo cajún





¡Por fin ha llegado la vuelta al cole de Cocinas del mundo! Y este mes nos pasamos por Nueva Orleans (Louisiana) a comer. De allí me he traído estas gambas al estilo cajún. Sencillas, rápidas de preparar y muy sabrosas.




Personalmente creo que las preferiría ya peladas, pero por ser la primera vez, quise respetar la forma habitual de servir la receta. Me inspiré en lo que aprendí leyendo aquí y aquí, aunque no me pude resistir a darle mi propio toque personal para hacerla una receta más sana. Para 4 personas:

  • 600 g gambas sin pelar
  • 1 cebolla de aprox. 75 g (en la receta original, salsa de cebolla para ensalada)
  • 30 ml de aceite de oliva
  • 30 ml de salsa inglesa (también llamada Worcestershire, worcester o perrins)
  • 60 ml de caldo de pollo
  • 50 ml de cerveza rubia
  • 1 cucharada de ajo prensado
  • 1/2 cucharadita de cebolla en polvo
  • 1/2 cucharadita de pimentón
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1/4 cucharadita de pimienta de cayena
  • Sal y pimienta

La preparación:


1. Como para mi receta sustituí la salsa de cebolla por cebolla fresca, lo que haremos será pelar la cebolla y licuarla junto con el aceite y la salsa inglesa para hacer una pasta.


2. A esa pasta le añadimos sal, pimienta, ajo prensado, cebolla en polvo, pimentón, cayena, tomillo y orégano.


3. Echamos la mezcla a una sartén caliente y, cuando empiece a hervir, añadimos las gambas y les damos un par de vueltas (un minutillo).


4. Incorporamos entonces el caldo y la cerveza y le damos otro par de vueltas para que se evapore el alcohol y se mezclen los sabores (otro minutillo). 

5. Tapamos y le damos 10 minutos, hasta que el alcohol se haya evaporado y las gambas estén cocidas.




¡Buen provecho!


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Bergua*

jueves, 30 de agosto de 2018

Bayas de saúco: Varias recetas

Aquí en Dinamarca es muy típico utilizar las flores de saúco (hyldeblomst) en bebidas y recetas varias, pero el saúco también produce bayas (hyldebær) a las que se les puede sacar mucho provecho. 
Las bayas salen si no se recogen las flores del árbol. Cuando aún están totalmente verdes, a principios de agosto, hay quien hace tápenas con ellas. Una vez maduran y toman ese bonito color morado, se utilizan para hacer sirope, mermelada, sopa dulce, mosto caliente... Yo hoy os traigo las tres recetas que he probado a hacer últimamente. 
Este mes me he traído a casa un par de remesas de bayas de saúco de Gavnø y de Borreby en Skælskør. Así que he podido experimentar con ellas.

Para disfrutar de estas bayas, es muy importante hervirlas durante un mínimo de 15 minutos. De lo contrario, nos sentarán mal. Antes de cualquier receta también hay que separarlas de las ramas y enjuagarlas bien. Las cantidades varían en función de si te gusta más dulce o más ácido, si lo prefieres más espeso o más líquido... 

Salsa de baya de saúco, romero, manzana y limón


Esta salsa fue un invento que hice pensando en servirla con mi solomillo en hojaldre. Tiene tropezones; en ese aspecto es algo parecida a la salsa de arándanos que se sirve en Estados Unidos en Acción de gracias. La salsa ácida y dulzona le va genial a la carne de cerdo y es facilísima de preparar. Nos dio para 8 personas.
  • 200 g de bayas de saúco
  • 1 manzana de aprox. 125 g 
  • 1 cucharadita y media de romero
  • 30 g de limón escarchado o confitado (del dulce que se le pone a los roscones)
  • 70 g de azúcar mascabado (brunfarin)
  • 150 ml de agua
  • 50 ml de zumo de limón
  • 1/3 de cucharadita de sal
  • 1/4 de cucharadita de pimienta
  • Opcional: Vinagre suave

1. Ponemos a hervir el agua con zumo de limón con el romero para infusionar el agua. Sobra con apenas 2 minutos a temperatura media. Eso sí, tapado.

2. Añadimos entonces al agua las bayas bien enjuagadas, la manzana con piel a trocitos y el azúcar. Tapamos de nuevo y dejamos cocer durante 15 minutos, tapado.

3. Pasados 10 minutos de los 15, incorporamos los trocitos de limón escarchado, sal y pimienta. Probamos de sabor y, si hace falta, rectificamos. Por ejemplo, se puede añadir una pizca de vinagre o más limón si falta acidez, pero recordemos que es una salsa dulce. Le damos 5 últimos minutos.

* Se puede dejar hecha y servirla fría o caliente al día siguiente; mejor caliente. Yo la templé un poco en el horno a la vez que se hacía el hojaldre.




Mosto templado de baya de saúco, miel y limón


Con las bayas que no utilicé para la salsa anterior, preparé este mosto templado y un poco espeso, que nos vino genial en la tarde lluviosa en que lo hicimos. Incluso le di algo de color y sabor a una manzana con el zumo que quedaba en las paredes de un cuenquecito. Aquí no se desperdicia nada. Así lo preparo:
  • 200 g de bayas de saúco (maduras, aunque no pasa nada porque se cuelen algunas verdes)
  • Un par de buenos chorros de limón
  • Mínimo 5 cucharadas de miel

1. Enjuagamos bien las bayas y las ponemos a hervir en agua con limón. De agua sobra con cubrirlas y añadir un dedo más. Las cocemos tapadas durante 15 minutos.

2. Después de esos 15 minutos, añadimos la miel y le damos 5 minutos más. Probamos de miel pasados un par de minutos para dejarlo de dulzor y acidez a nuestro gusto.

3. Finalmente chafamos las bayas en un colador de malla. El zumo lo reservamos y los restos de la fruta los tiramos. Probamos de sabor por si hay que añadir más miel y servimos en caliente.

Al mosto templado que se prepara con estas bayas, también es común añadirle un chorrito de ron para entrar en calor y, según dicen los vikingos, mantener los resfriados a raya ;)

Zumo de baya de saúco y limón


Por último probé a hacer una versión fría, que, si bien no es como lo suelen preparar los daneses, a veces apetece.  
  • 200 g de bayas de saúco maduras
  • Corteza de medio limón
  • Edulcorante o azúcar al gusto
  • 1 litro de agua

1. Enjuagamos bien las bayas y las ponemos a hervir en agua con la corteza de limón y el edulcorante o azúcar. Las cocemos destapadas durante 15 minutos. Probamos de vez en cuando por si lo queremos más dulce.

2. Finalmente chafamos las bayas en un colador de malla. El zumo lo reservamos y los restos de la fruta los tiramos. 

3. Lo dejamos enfriar e incluso podemos servirlo con cubitos de hielo.

¡Buen provecho!

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jueves, 9 de agosto de 2018

Judías con piñones en salsa de tomate


¡Ayer encontré judías verdes planas (bajocas, batxoqueta)! ¡En Dinamarca! Y ya solo eso se merecía un plato especial, pero además, este es el primer plato que preparo en mi nueva cocina, así que quise aprovechar para darle a mi vikingo una experiencia ibérica auténtica.

Saqué los piñones de mi pueblo, mi tomate frito favorito y hasta encontré pan chapata, que por aquí es lo más parecido a las barras de pan españolas. Esta receta es de las de mojar y no dejar ni rastro de salsa. Las fotos, sin embargo, las tuve que hacer con el móvil, porque mi cámara sigue en alguna caja de mudanza. Pero bueno, menos da una piedra.

Esta receta también se suele hacer con tacos de jamón, pero en esta versión vegetariana no echamos nada de menos. El queso y los piñones completaron la experiencia. Nunca he visto al vikingo engullir judías como con este plato. Para dos personas:

  • 250 g de judías verdes planas
  • 350-400 g de tomate frito (tu favorito; receta propia o comprado, lo importante es que sea un sabor que te haga relamerte. Para mí es el tomate frito estilo casero con aceite de oliva de Hacendado)
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 1 puñadito de piñones
  • 1 chorrito de vino blanco
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • 1 huevo por persona
  • Pan tipo rústico
  • Queso Manchego


La preparación:

1. Cortamos los extremos de las judías y las troceamos (en 3-4 trozos). Las pasamos por agua y dejamos que se escurran.


2. Cortamos la cebolla en trocitos también, del tamaño de una uña, y la ponemos a pochar en aceite caliente a fuego medio-alto en una sartén. El ajo lo prensamos sobre la cebolla, añadimos una pizca de sal y mezclamos.

3. Cuando la cebolla se ha vuelto un poco transparente, añadimos los trozos de judía y los piñones y mezclamos bien. Echamos entonces el chorrito de vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol.


4. Entonces añadimos el tomate y un poquito de agua si nos parece muy espeso. Mezclamos bien y dejamos cocer a fuego lento durante unos 45 minutos. Hay que probar la salsa y añadir un poquito de azúcar si la notamos ácida por el tomate.


5. A última hora antes de servir, hacemos los huevos fritos. Yo apenas uso aceite; mancho la sartén con un espray de cocina para que no se peguen y listo. A mí me gusta añadirle un toquecito de sal y pimentón dulce al huevo sobre la yema.

6. ¡Y ya está! Servimos las judías en un recipiente (de barro, a poder ser), el huevo encima, y acompañamos con pan. También recomiendo sacar queso a la mesa, nuestro caso, Manchego.


¡Buen provecho!

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viernes, 3 de agosto de 2018

Ensaladilla ligera de surimi


El surimi en mi casa se llama pata de cangrejo o sucedáneo de cangrejo, como en muchos sitios; pero a esta ensaladilla la llamo "de surimi" para distinguirla de mi ensaladilla de auténtico cangrejo
Cuando paso por Iberia de visita no puedo irme sin tomarme una tapica de ensaladilla rusa y otra de pata. Hoy os traigo una versión de la tradicional ensaladilla de pata de cangrejo, aunque con varios ingredientes adicionales y con una salsa ligera en lugar de mayonesa. Queda muy rica y es una forma genial de comer lechuga sin penas (no me gusta mucho).

La base de la salsa es el skyr; una especie de yogur proveniente de Islandia; aquí en Dinamarca es muy popular por ser rico en proteínas con un nivel graso bajísimo y, en conjunto, muy pocas calorías. Se dice que ya lo tomaban los vikingos en sus tiempos. Sabe un poco a queso fresco y, si no lo encuentras, también puedes usar quark o creme fraiche (nata agria), pero lo menos calórico es el skyr y además da la misma textura que la mayonesa. 

  • 8-10 palitos pequeños de surimi
  • 1 huevo duro pequeño
  • 100 g de piña natural o enlatada en su jugo
  • 60 g de nueces
  • 2 hojas de lechuga
  • 4 cucharadas de skyr
  • 2 cucharadas de ketchup
  • 1 cucharadita de vinagre suave (de Casablanca, de vino, de manzana... al gusto)
  • Limón
  • Sal

La preparación:

1. Ponemos el huevo a hervir. 15 minutos desde que rompa a hervir para que quede duro. Después lo pasamos por agua fría para poder pelarlo. 

2. Lo troceamos finito y lo ponemos a enfriar en la nevera o el congelador. 


3. Cortamos la lechuga en trozos finitos y reservamos en un cuenco.

4. Cortamos también la piña en trocitos y la escurrimos. La añadimos al cuenco con la lechuga.


5. Cortamos entonces el surimi en rodajitas y al cuenco con ello.


6. Picamos las nueces en mortero, a cuchillo o en picadora y también al cuenco.

7. Preparamos la sala mezclando el skyr, el ketchup, sal, vinagre y un poco de limón. Las proporciones se pueden modificar al gusto. Si queda ácida, se puede corregir con azúcar.


9. Se mezclan bien los ingredientes, incluido el huevo troceado, con la salsa. Se sirve bien fría.




¡Buen provecho!

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domingo, 15 de julio de 2018

Rollitos de verano vietnamitas (vegetarianos)


Estos rollitos llevan a veces gambas en tempura de relleno y yo, personalmente, creo que el toque crujiente le va muy bien, pero ¿qué pasa si eres vegetariano? Pues nada, porque se me ocurrió probar a sustituir la gamba por deditos de mozzarella y te chivo que están buenísimos ;) 
Con esta idea nos despedimos hasta septiembre de nuestro reto favorito, Cocinas del mundo. Así que saboreadla bien ;)



Aunque la idea del rollo en papel de arroz es vietnamita en su origen, hoy en día también es práctica común en Tailandia, Singapur y otros países. Y como pasa con todo lo que se populariza, cada cocinero aporta su ingenio y al final, hay variantes para todos los gustos. 
Yo, por ejemplo, los he hecho grandotes y con muchas verduras, además de la adición de los dedos crujientes de mozzarella, y los he servido en crudo, sin freír ni cocer al vapor. Se llaman "rollos de verano" en Vietnam precisamente porque se sirven crudos o cocidos en lugar de fritos y por tanto son más frescos y ligeros. ¡A probarlos!


  • 4 óbleas de papel de arroz
  • 1 aguacate
  • 4 hojas de lechuga
  • 1/4 de pepino
  • 1 zanahoria
  • 8 deditos de mozzarella
  • 1 ajete o cebolleta
  • 1/2 pimiento rojo
  • Otras opciones: Repollo, apio, cebolla, remolacha...
Para acompañar:
  • Salsa de soja
  • Salsa agridulce picante o normal


La preparación:

1. Vamos a preparar todos los ingredientes primero. Lavamos la lechuga y reservamos. Laminamos el resto de verduras.


2. Los dedos de mozzarella tardan unos 5-6 minutos en el horno precalentado a 180º. Cuando estén doraditos, los reservamos.

3. Preparamos el espacio en el que vayamos a trabajar extendiendo un paño de cocina.

4. Tomamos una óblea y la sumergimos en agua caliente unos 10-12 segundos hasta que quede manejable y gelatinosa. En el paquete vendrán instrucciones también. Colocamos la óblea sobre el paño y la secamos un poco.



5. Distribuimos en en centro los ingredientes a lo largo en dirección paralela a nosotros. Empezaremos con los ingredientes que queramos que se vean, ya que le vamos a dar la vuelta al rollo para servir.



6. Sobre los dedos de mozzarella y las verduras, colocamos la hoja de lechuga. Ahora vamos a cerrar el rollo. Doblamos hacia arriba y sobre los ingredientes la mitad de abajo. Doblamos hacia arriba los extremos y por último la parte de arriba. Trataremos de que no quede muy holgado, pero todo es cuestión de práctica.



7. Damos la vuelta al rollo, hacemos un corte en diagonal por la mitad y servimos con las salsas. ¡A disfrutar!

* También podemos preparar cuencos con verduras en juliana, queso, atún, surimi, carne... Y dejar que cada uno se prepare a su gusto los rollitos =)




¡Buen provecho!

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martes, 26 de junio de 2018

Tortilla de chocolate con fruta


¡Pero qué cosa más rara! ¿Tortilla de chocolate? Pues sí, y no solo está buenísima, sino que es una buena alternativa a los crepes y las tortitas si por algún motivo no puedes o no quieres comer harina. Se hace en un momento y bueno, también desaparece en un momento del plato, la verdad jeje

Esta receta es parte del asalto doble de junio; hace unos días le confisqué esta receta a Belén y hoy le robo este experimento a Encarnita ;) He seguido la receta de su blog, pero he utilizado edulcorante en lugar de azúcar y he cambiado las cantidades un poco.

  • 2 huevos
  • 20 g de Stevia en polvo (equivale a 40 g de azúcar)
  • 40 g de chocolate puro (tipo para cobertura)
  • 2 cucharitas de cacao puro en polvo sin azúcar 
  • Una chispita de aceite de oliva de sabor suave
Para acompañar:
  • Azúcar glas
  • Fruta: Fresas y, en mi caso, plátano congelado (en lugar de helado)
  • Hojitas de menta
  • Opcional: Helado

La preparación:

1. Integramos bien la Stevia y el cacao, después batimos los huevos en el mismo recipiente y nos aseguramos de que quede bien mezclado.



2. Manchamos una sartén pequeña con una pizca de aceite (con spray de cocina) y, cuando esté caliente, vertemos el huevo batido.



3. Cuando esté más o menos cuajada por un lado, le damos la vuelta y dejamos que se cuaje por el otro. Tiene que quedar jugosa.

4. El chocolate lo habremos cortado a laminas y trocitos; lo repartimos sobre la tortilla y dejamos que se vaya derritiendo con el calor mientras la tortilla se termina de cuajar.


5. Finalmente retiramos la sartén del fuego y espolvoreamos con azúcar glas. Añadimos los trocitos de fresa y plátano congelado. Decoramos si queremos con un poquito de menta fresca, y listo.

¡Buen provecho!

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domingo, 24 de junio de 2018

Embutido de pollo y frutas pasas


Para el asalto de este mes, me he llevado de la cocina de Belén esta delicia; un fiambre casero de pechuga de pollo y frutas pasas; saludable, delicioso y facilísimo de hacer. Mucho mejor y más sano que cualquier embutido o fiambre que puedas comprar en el supermercado, a tu gusto y con la confianza de saber lo que lleva.

Además puede servir de receta de aprovechamiento y reciclaje. Belén por ejemplo lo hizo con dátiles, orejones y arándanos, pero yo aproveché lo que tenía por casa y puse pan de higo y almendras, ciruelas pasas y arándanos. Para mi gusto llevaba demasiada fruta, así que la próxima vez le pondré menos.

El pan con el que nos lo fuimos comiendo es mi pan vikingo y también os lo recomiendo; es un vicio.

  • 500 g de pechuga de pollo
  • 100 g de arándanos rojos secos
  • 50 g de higo seco (en mi caso pan de higo con almendras)
  • 50 g de ciruelas pasas
  • 1/2 taza de miga de pan
  • 1/2 vaso de leche o agua
  • 1 cebolla mediana
  • 2 cucharadas de aceite
  • Un chorrito de alcohol tipo brandy; yo le puse mistela porque es lo que tenía.
  • Sal y pimienta.
  • ¡Ah! Y un huevo, aunque a mí se me olvidó por completo y salió muy bien, así que no creo que lo ponga la próxima vez tampoco ;)

La preparación:

1. Retiramos grasa, venitas y demás de la pechuga.

2. Calentamos el aceite en una sartén y rehogamos la cebolla picada. Cuando esté lista (blandita) añadimos el chorrito de mistela y dejamos que se evapore. Retiramos del fuego y reservamos.


3. Ponemos la miga de pan a remojar. Yo usé un bocadillito blando.


4. Trituramos un poco el pollo con sal y pimienta. Añadimos entonces la cebolla y el pan medio escurrido y trituramos de nuevo hasta obtener una pasta pringosa.


5. Añadimos las frutas secas picadas y mezclamos muy bien para que queden repartidas.


6. Entonces enrollamos la mezcla en papel transparente de cocina (film) de forma que nos quede un rollo más o menos prieto. 


7. Le damos 5 minutos al microondas a potencia máxima, le damos la vuelta y le damos otros 2 minutos. Esos tiempos funcionaron con mi microondas, pero cada microondas es un mundo; comprueba cómo lo cocina el tuyo.


8. Lo envolvemos en un paño y lo dejamos enfriar un poco; después lo pasamos al frigorífico a pasar la noche. ¡Y al día siguiente a disfrutar!




¡Buen provecho!

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domingo, 17 de junio de 2018

Cuscús Tfaya marroquí


¡Ay, madre, que este mes Cocinas del mundo nos lleva a Marruecos! <3 <3 <3 Y los que me conozcan pensarán: "Qué ideal, lo va a tener fácil." Bueno... Me hace mucha ilusión, pero de fácil, poco. La gastronomía marroquí es una de las mayores inspiraciones de mi blog y mi cocina; de hecho es la gastronomía con la que aprendí a cocinar por mi cuenta. La conozco muy bien y me requetencanta, pero también tengo muchos platos ya publicados y tengo muchos otros pendientes, así que es difícil elegir una nueva receta para este viaje ;)



¡Hay tantas recetas que me apetece hacer y publicar! M'smen o rgayef, baghir, pastela, batbout, basboussa, limón encurtido... Finalmente me decanté por el cuscús tfaya, que lleva cebollla caramelizada, pasas y garbanzos. Es un plato que me encanta y, además, es el que estábamos cenando mi vikingo y yo en Chefchaouen la noche que nos prometimos. Así que ha sido muy especial prepararlo.

Esta vez no tengo referencias porque lo he hecho tal cual lo recuerdo y lo conozco de mi tiempo en Marruecos y en España entre marroquíes. Mi receta incluye garbanzos y almendras, que son comunes en este plato, aunque no todo el mundo lo hace así. También hay quien añade huevos duros. Con estas cantidades, un marroquí diría que la receta es para 2; personalmente me parece más bien que da para 3-4 (para 4 habría que añadir un poquito más de carne).

Lo normal es preparar este plato en cuscusera (olla de 2 plantas), pero como no la tengo en Dinamarca, os enseño mis trucos para hacerlo sin ella.

Para la tfaya (cebolla caramelizada):

  • 3 cebollas grandes
  • 80 g de uvas pasas sin hueso
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
  • 1 cucharada de miel
  • 1 cucharada de agua de azahar (opcional)
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/2 cucharada de mantequilla rancia marroquí, "smen"; se puede sustituir por mantequilla rancia india o simplemente por mantequilla
  • Media cucharadita de sal
  • Pimienta negra
  • Agua
  • Un puñado de almendras sin sal
Para el pollo:

  • Unos 500 g de pollo, en este caso pechuga, que es lo que tenía en casa
  • 1 cebolla pequeña-mediana
  • Un ramito de perejil fresco
  • Un ramito de cilantro fresco
  • 1 cucharada de jengibre molido
  • 1/2 palito de canela en rama
  • 1/2 cucharada de cúrcuma molida
  • 1/2-1 pastilla de caldo de verdura
  • 2-3 cucharadas de aceite de girasol
  • Pimienta negra molida al gusto
  • Sal al gusto
  • 150 g de garbanzos (en mi caso cocidos, ahora explico)

Para el cuscús:

  • 250 g de cuscús fino
  • 1 cucharada de mantequilla rancia marroquí, "smen"; se puede sustituir por mantequilla rancia india o simplemente por mantequilla
  • 1-2 cucharadas de aceite de girasol
  • Sal
  • Agua



La preparación:

1. Antes que nada, si nuestras almendras son con piel, ¡no hay problema! Las ponemos a hervir durante 5 minutos en agua y la piel sale como una funda.



2. Empezamos con la tfaya. Pelamos las cebollas y las cortamos en juliana. Echamos a una olla la cebolla, sal, azúcar, miel, agua de azahar, mantequilla y un culito de vaso de agua.  Ah y pimienta, que es adición mía, pero le da un buen toque.Tapamos y ponemos a cocer a fuego medio. 

3. Pasados 10 minutos, cuando la cebolla esté blanda, añadimos las pasas. A partir de ahí dejamos que cueza tranquilo y tapado. De vez en cuando removemos. Yo le daría unos 40 minutos; si en algún momento hace falta, añadimos otro culito de vaso de agua para que no se cristalice y se pegue el azúcar. En total le doy 60 minutos, y los últimos 10-20 minutos retiro la tapa.



4. El cuscús también tarda un poco, así que vamos a por ello. Antes de nada, lo hidratamos con un chorrito de agua y un par de cucharadas de aceite (normalmente con las manos, pero también vale un tenedor). Entonces lo pasamos a un colador de rejilla de metal con agujero muy estrecho (para que no se cuelen los granos). No hay que apretar, para que no quede compacto. De hecho, debemos pasar un cuchillo a través para abrir pasos para el vapor.

5. Entonces colocamos el colador sobre una olla donde tendremos agua hirviendo. El vapor que suba cocinará el cuscús. De vez en cuando rociamos el cuscús con agua caliente y removemos con cuidado para que se cocine uniformemente. Transcurridos 30-40 minutos, debería estar hidratado y blandito. 



6. El pollo va a ser lo más rápido porque lo vamos a hacer en olla rápida; si no, tardaría unos 40 minutos, como el cuscús. Primero calentamos aceite de girasol en la olla, entonces rehogamos el pollo en trozos con la cebolla picada o en juliana, el perejil y el cilantro, sal, jengibre, pimienta, cúrcuma y canela en rama. Pasados unos 5 minutos, añadimos casi un litro de agua y la pastilla de caldo de verdura. En realidad, 1 litro es mucho, pero el caldo está buenísimo, sirve para regar el cuscús luego y siempre se puede aprovechar. Le damos el tiempo que requiera nuestra olla para el pollo; en mi caso, 9 minutos.



7. Como los garbanzos requieren más tiempo de cocción y ya tenía garbanzos cocidos en casa, los añadí al caldo y el pollo después. Si no, sería necesario dejarlos en remojo la noche antes y precocerlos un poco.



8. Las almendras hay que tostarlas. Sobra con manchar la superficie de una sartén con una pizca de aceite y darles un par de meneos a fuego vivo. Se pueden hacer en cualquier momento y reservar.


* En realidad, todos estos procesos tienen lugar más o menos a la vez, así que no servimos nada hasta que todo esté listo, para que los demás componentes no se enfríen. ¿Cómo servimos?



9. Servimos el cuscús en nuestra fuente y añadimos la mantequilla y sal. Mezclamos bien y probamos para dejarlo a nuestro gusto. Creamos un cráter en el centro. Ahí "guardaremos" el pollo. Los garbanzos los repartimos por los laterales, sobre el cuscús, y regamos con algo del caldo.



10. Finalmente tapamos el cráter y tapamos el pollo con la cebolla caramelizada. Las almendras se pueden servir como cada uno quiera; a mí me gusta hacer florecillas con ellas. ¡Y ya está! El caldo restante se saca a la mesa para que se sirva más quien quiera ;)



Si os interesa la cocina marroquí, podéis curiosear mis recetas de harchaseffa medfounasardinas morunasbatidosbriouat de huevobriouat de carneensalada clásicaensalada especialtajín de corderotajín de coliflortajín de pollo y dátilestajín de kefta y huevotajín de verdura y habichuelastajín de calabaza y orejones con verdurastajín de huevo y ternerakefta de pescado y varias más ;) Para iniciarse en la cocina marroquí, el blog de Nora también es recomendable.


¡Buen provecho!

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