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domingo, 15 de julio de 2018

Rollitos de verano vietnamitas (vegetarianos)


Estos rollitos llevan a veces gambas en tempura de relleno y yo, personalmente, creo que el toque crujiente le va muy bien, pero ¿qué pasa si eres vegetariano? Pues nada, porque se me ocurrió probar a sustituir la gamba por deditos de mozzarella y te chivo que están buenísimos ;) 
Con esta idea nos despedimos hasta septiembre de nuestro reto favorito, Cocinas del mundo. Así que saboreadla bien ;)



Aunque la idea del rollo en papel de arroz es vietnamita en su origen, hoy en día también es práctica común en Tailandia, Singapur y otros países. Y como pasa con todo lo que se populariza, cada cocinero aporta su ingenio y al final, hay variantes para todos los gustos. 
Yo, por ejemplo, los he hecho grandotes y con muchas verduras, además de la adición de los dedos crujientes de mozzarella, y los he servido en crudo, sin freír ni cocer al vapor. Se llaman "rollos de verano" en Vietnam precisamente porque se sirven crudos o cocidos en lugar de fritos y por tanto son más frescos y ligeros. ¡A probarlos!


  • 4 óbleas de papel de arroz
  • 1 aguacate
  • 4 hojas de lechuga
  • 1/4 de pepino
  • 1 zanahoria
  • 8 deditos de mozzarella
  • 1 ajete o cebolleta
  • 1/2 pimiento rojo
  • Otras opciones: Repollo, apio, cebolla, remolacha...
Para acompañar:
  • Salsa de soja
  • Salsa agridulce picante o normal


La preparación:

1. Vamos a preparar todos los ingredientes primero. Lavamos la lechuga y reservamos. Laminamos el resto de verduras.


2. Los dedos de mozzarella tardan unos 5-6 minutos en el horno precalentado a 180º. Cuando estén doraditos, los reservamos.

3. Preparamos el espacio en el que vayamos a trabajar extendiendo un paño de cocina.

4. Tomamos una óblea y la sumergimos en agua caliente unos 10-12 segundos hasta que quede manejable y gelatinosa. En el paquete vendrán instrucciones también. Colocamos la óblea sobre el paño y la secamos un poco.



5. Distribuimos en en centro los ingredientes a lo largo en dirección paralela a nosotros. Empezaremos con los ingredientes que queramos que se vean, ya que le vamos a dar la vuelta al rollo para servir.



6. Sobre los dedos de mozzarella y las verduras, colocamos la hoja de lechuga. Ahora vamos a cerrar el rollo. Doblamos hacia arriba y sobre los ingredientes la mitad de abajo. Doblamos hacia arriba los extremos y por último la parte de arriba. Trataremos de que no quede muy holgado, pero todo es cuestión de práctica.



7. Damos la vuelta al rollo, hacemos un corte en diagonal por la mitad y servimos con las salsas. ¡A disfrutar!

* También podemos preparar cuencos con verduras en juliana, queso, atún, surimi, carne... Y dejar que cada uno se prepare a su gusto los rollitos =)




¡Buen provecho!

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Bergua*



martes, 26 de junio de 2018

Tortilla de chocolate con fruta


¡Pero qué cosa más rara! ¿Tortilla de chocolate? Pues sí, y no solo está buenísima, sino que es una buena alternativa a los crepes y las tortitas si por algún motivo no puedes o no quieres comer harina. Se hace en un momento y bueno, también desaparece en un momento del plato, la verdad jeje

Esta receta es parte del asalto doble de junio; hace unos días le confisqué esta receta a Belén y hoy le robo este experimento a Encarnita ;) He seguido la receta de su blog, pero he utilizado edulcorante en lugar de azúcar y he cambiado las cantidades un poco.

  • 2 huevos
  • 20 g de Stevia en polvo (equivale a 40 g de azúcar)
  • 40 g de chocolate puro (tipo para cobertura)
  • 2 cucharitas de cacao puro en polvo sin azúcar 
  • Una chispita de aceite de oliva de sabor suave
Para acompañar:
  • Azúcar glas
  • Fruta: Fresas y, en mi caso, plátano congelado (en lugar de helado)
  • Hojitas de menta
  • Opcional: Helado

La preparación:

1. Integramos bien la Stevia y el cacao, después batimos los huevos en el mismo recipiente y nos aseguramos de que quede bien mezclado.



2. Manchamos una sartén pequeña con una pizca de aceite (con spray de cocina) y, cuando esté caliente, vertemos el huevo batido.



3. Cuando esté más o menos cuajada por un lado, le damos la vuelta y dejamos que se cuaje por el otro. Tiene que quedar jugosa.

4. El chocolate lo habremos cortado a laminas y trocitos; lo repartimos sobre la tortilla y dejamos que se vaya derritiendo con el calor mientras la tortilla se termina de cuajar.


5. Finalmente retiramos la sartén del fuego y espolvoreamos con azúcar glas. Añadimos los trocitos de fresa y plátano congelado. Decoramos si queremos con un poquito de menta fresca, y listo.

¡Buen provecho!

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domingo, 24 de junio de 2018

Embutido de pollo y frutas pasas


Para el asalto de este mes, me he llevado de la cocina de Belén esta delicia; un fiambre casero de pechuga de pollo y frutas pasas; saludable, delicioso y facilísimo de hacer. Mucho mejor y más sano que cualquier embutido o fiambre que puedas comprar en el supermercado, a tu gusto y con la confianza de saber lo que lleva.

Además puede servir de receta de aprovechamiento y reciclaje. Belén por ejemplo lo hizo con dátiles, orejones y arándanos, pero yo aproveché lo que tenía por casa y puse pan de higo y almendras, ciruelas pasas y arándanos. Para mi gusto llevaba demasiada fruta, así que la próxima vez le pondré menos.

El pan con el que nos lo fuimos comiendo es mi pan vikingo y también os lo recomiendo; es un vicio.

  • 500 g de pechuga de pollo
  • 100 g de arándanos rojos secos
  • 50 g de higo seco (en mi caso pan de higo con almendras)
  • 50 g de ciruelas pasas
  • 1/2 taza de miga de pan
  • 1/2 vaso de leche o agua
  • 1 cebolla mediana
  • 2 cucharadas de aceite
  • Un chorrito de alcohol tipo brandy; yo le puse mistela porque es lo que tenía.
  • Sal y pimienta.
  • ¡Ah! Y un huevo, aunque a mí se me olvidó por completo y salió muy bien, así que no creo que lo ponga la próxima vez tampoco ;)

La preparación:

1. Retiramos grasa, venitas y demás de la pechuga.

2. Calentamos el aceite en una sartén y rehogamos la cebolla picada. Cuando esté lista (blandita) añadimos el chorrito de mistela y dejamos que se evapore. Retiramos del fuego y reservamos.


3. Ponemos la miga de pan a remojar. Yo usé un bocadillito blando.


4. Trituramos un poco el pollo con sal y pimienta. Añadimos entonces la cebolla y el pan medio escurrido y trituramos de nuevo hasta obtener una pasta pringosa.


5. Añadimos las frutas secas picadas y mezclamos muy bien para que queden repartidas.


6. Entonces enrollamos la mezcla en papel transparente de cocina (film) de forma que nos quede un rollo más o menos prieto. 


7. Le damos 5 minutos al microondas a potencia máxima, le damos la vuelta y le damos otros 2 minutos. Esos tiempos funcionaron con mi microondas, pero cada microondas es un mundo; comprueba cómo lo cocina el tuyo.


8. Lo envolvemos en un paño y lo dejamos enfriar un poco; después lo pasamos al frigorífico a pasar la noche. ¡Y al día siguiente a disfrutar!




¡Buen provecho!

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domingo, 17 de junio de 2018

Cuscús Tfaya marroquí


¡Ay, madre, que este mes Cocinas del mundo nos lleva a Marruecos! <3 <3 <3 Y los que me conozcan pensarán: "Qué ideal, lo va a tener fácil." Bueno... Me hace mucha ilusión, pero de fácil, poco. La gastronomía marroquí es una de las mayores inspiraciones de mi blog y mi cocina; de hecho es la gastronomía con la que aprendí a cocinar por mi cuenta. La conozco muy bien y me requetencanta, pero también tengo muchos platos ya publicados y tengo muchos otros pendientes, así que es difícil elegir una nueva receta para este viaje ;)



¡Hay tantas recetas que me apetece hacer y publicar! M'smen o rgayef, baghir, pastela, batbout, basboussa, limón encurtido... Finalmente me decanté por el cuscús tfaya, que lleva cebollla caramelizada, pasas y garbanzos. Es un plato que me encanta y, además, es el que estábamos cenando mi vikingo y yo en Chefchaouen la noche que nos prometimos. Así que ha sido muy especial prepararlo.

Esta vez no tengo referencias porque lo he hecho tal cual lo recuerdo y lo conozco de mi tiempo en Marruecos y en España entre marroquíes. Mi receta incluye garbanzos y almendras, que son comunes en este plato, aunque no todo el mundo lo hace así. También hay quien añade huevos duros. Con estas cantidades, un marroquí diría que la receta es para 2; personalmente me parece más bien que da para 3-4 (para 4 habría que añadir un poquito más de carne).

Lo normal es preparar este plato en cuscusera (olla de 2 plantas), pero como no la tengo en Dinamarca, os enseño mis trucos para hacerlo sin ella.

Para la tfaya (cebolla caramelizada):

  • 3 cebollas grandes
  • 80 g de uvas pasas sin hueso
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
  • 1 cucharada de miel
  • 1 cucharada de agua de azahar (opcional)
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/2 cucharada de mantequilla rancia marroquí, "smen"; se puede sustituir por mantequilla rancia india o simplemente por mantequilla
  • Media cucharadita de sal
  • Pimienta negra
  • Agua
  • Un puñado de almendras sin sal
Para el pollo:

  • Unos 500 g de pollo, en este caso pechuga, que es lo que tenía en casa
  • 1 cebolla pequeña-mediana
  • Un ramito de perejil fresco
  • Un ramito de cilantro fresco
  • 1 cucharada de jengibre molido
  • 1/2 palito de canela en rama
  • 1/2 cucharada de cúrcuma molida
  • 1/2-1 pastilla de caldo de verdura
  • 2-3 cucharadas de aceite de girasol
  • Pimienta negra molida al gusto
  • Sal al gusto
  • 150 g de garbanzos (en mi caso cocidos, ahora explico)

Para el cuscús:

  • 250 g de cuscús fino
  • 1 cucharada de mantequilla rancia marroquí, "smen"; se puede sustituir por mantequilla rancia india o simplemente por mantequilla
  • 1-2 cucharadas de aceite de girasol
  • Sal
  • Agua



La preparación:

1. Antes que nada, si nuestras almendras son con piel, ¡no hay problema! Las ponemos a hervir durante 5 minutos en agua y la piel sale como una funda.



2. Empezamos con la tfaya. Pelamos las cebollas y las cortamos en juliana. Echamos a una olla la cebolla, sal, azúcar, miel, agua de azahar, mantequilla y un culito de vaso de agua.  Ah y pimienta, que es adición mía, pero le da un buen toque.Tapamos y ponemos a cocer a fuego medio. 

3. Pasados 10 minutos, cuando la cebolla esté blanda, añadimos las pasas. A partir de ahí dejamos que cueza tranquilo y tapado. De vez en cuando removemos. Yo le daría unos 40 minutos; si en algún momento hace falta, añadimos otro culito de vaso de agua para que no se cristalice y se pegue el azúcar. En total le doy 60 minutos, y los últimos 10-20 minutos retiro la tapa.



4. El cuscús también tarda un poco, así que vamos a por ello. Antes de nada, lo hidratamos con un chorrito de agua y un par de cucharadas de aceite (normalmente con las manos, pero también vale un tenedor). Entonces lo pasamos a un colador de rejilla de metal con agujero muy estrecho (para que no se cuelen los granos). No hay que apretar, para que no quede compacto. De hecho, debemos pasar un cuchillo a través para abrir pasos para el vapor.

5. Entonces colocamos el colador sobre una olla donde tendremos agua hirviendo. El vapor que suba cocinará el cuscús. De vez en cuando rociamos el cuscús con agua caliente y removemos con cuidado para que se cocine uniformemente. Transcurridos 30-40 minutos, debería estar hidratado y blandito. 



6. El pollo va a ser lo más rápido porque lo vamos a hacer en olla rápida; si no, tardaría unos 40 minutos, como el cuscús. Primero calentamos aceite de girasol en la olla, entonces rehogamos el pollo en trozos con la cebolla picada o en juliana, el perejil y el cilantro, sal, jengibre, pimienta, cúrcuma y canela en rama. Pasados unos 5 minutos, añadimos casi un litro de agua y la pastilla de caldo de verdura. En realidad, 1 litro es mucho, pero el caldo está buenísimo, sirve para regar el cuscús luego y siempre se puede aprovechar. Le damos el tiempo que requiera nuestra olla para el pollo; en mi caso, 9 minutos.



7. Como los garbanzos requieren más tiempo de cocción y ya tenía garbanzos cocidos en casa, los añadí al caldo y el pollo después. Si no, sería necesario dejarlos en remojo la noche antes y precocerlos un poco.



8. Las almendras hay que tostarlas. Sobra con manchar la superficie de una sartén con una pizca de aceite y darles un par de meneos a fuego vivo. Se pueden hacer en cualquier momento y reservar.


* En realidad, todos estos procesos tienen lugar más o menos a la vez, así que no servimos nada hasta que todo esté listo, para que los demás componentes no se enfríen. ¿Cómo servimos?



9. Servimos el cuscús en nuestra fuente y añadimos la mantequilla y sal. Mezclamos bien y probamos para dejarlo a nuestro gusto. Creamos un cráter en el centro. Ahí "guardaremos" el pollo. Los garbanzos los repartimos por los laterales, sobre el cuscús, y regamos con algo del caldo.



10. Finalmente tapamos el cráter y tapamos el pollo con la cebolla caramelizada. Las almendras se pueden servir como cada uno quiera; a mí me gusta hacer florecillas con ellas. ¡Y ya está! El caldo restante se saca a la mesa para que se sirva más quien quiera ;)



Si os interesa la cocina marroquí, podéis curiosear mis recetas de harchaseffa medfounasardinas morunasbatidosbriouat de huevobriouat de carneensalada clásicaensalada especialtajín de corderotajín de coliflortajín de pollo y dátilestajín de kefta y huevotajín de verdura y habichuelastajín de calabaza y orejones con verdurastajín de huevo y ternerakefta de pescado y varias más ;) Para iniciarse en la cocina marroquí, el blog de Nora también es recomendable.


¡Buen provecho!

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sábado, 9 de junio de 2018

Empanadillas de atún


De vez en cuando hago una remesa de empanadillas inspiradas en las empanadas de mi Vega Baja. Durante mucho tiempo, cada vez probaba a cambiar un poco la receta de la masa, para ver si algún día daba con la fórmula que me conquiste. Por el camino, entre prueba y prueba, he conseguido buenos resultados con masas muy sencillas de hacer, sin levadura ni tiempos de espera. Las he probado con vino blanco, con cerveza, con aceite, con mantequilla, con amasado a mano y a máquina... Y de todas esas, esta es una de mis dos favoritas. Mi otra favorita es una masa de empanadilla tipo quebrada y podréis verla aquí muy pronto. 

Mi vikingo (y aquí en Dinamarca los vikingos en general) prefieren este tipo de masa, más finita. Yo las hago bastante porque, además de estar buenísimas, son facilísimas de preparar. Para 20 empanadillas:

Para la masa:

  • 500 g de harina
  • 1 vaso de cerveza (275 ml en el vaso que uso yo -una rubia normal-)
  • 1/2 vaso de aceite (138 ml en mi vaso) -Utilizo el aceite del atún y completo con aceite de oliva)
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce
  • Una pizca de sal
  • 1 huevo para pintar la superficie



Para el relleno:

  • 250 g de cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 300 g de pimiento rojo
  • 50 g de aceite
  • 200 de tomate natural de bote, triturado con o sin trozos
  • 300 g de atún en conserva escurrido
  • 3 huevos duros
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra

La preparación:

1. Empezamos con el relleno para que luego tenga tiempo de enfriarse. Sofreímos en una sartén tapada la cebolla picada con un poco de aceite caliente y un poco sal, para que sude. Le damos unos 8-10 minutos a fuego medio-alto, hasta que esté tierna.

2. Añadimos el pimiento picado y el tomate y le damos 20-30 minutos tapado y a fuego lento-medio.



3. Entonces añadimos el atún desmenuzado, el ajo prensado, pimienta y el huevo duro picado, mezclamos y le damos 5 minutos más al fuego con tapa (salvo si hay exceso de líquido o no). Después pasamos la mezcla a otro recipiente y la dejamos enfriar.



4. Para la masa, empezamos mezclando bien el pimentón, la sal y la harina para que después el color sea uniforme. Después vertemos el aceite y la cerveza sobre la harina. 



5. Mezclamos bien con una cuchara de madera y, si hace falta, espolvoreamos con un poco más de harina y vamos mezclando. Tiene que quedar una masa elástica y que no se nos pegue a la mano.

6. Dividimos la masa haciendo cortes en cruz y hacemos 18-20 bolitas. A mí me salen 20 con el relleno justo y todo. Tomamos una bolita de masa, la aplanamos y estiramos con un rodillo y ayuda de las palmas de las manos.



7. Rellenamos y cerramos la masa sobre el relleno. Con un tenedor sellamos los bordes.



8. Pincelamos con huevo batido y les damos 30 minutos en el horno (precalentado) a 200º.




¡Buen provecho!

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sábado, 2 de junio de 2018

Harcha marroquí



¡Qué buenos recuerdos me trae siempre este pan! De tantos y tantos desayunos en Marruecos y en Ceuta. 

La receta es sencilla de por sí, pero para el que quiere, siempre hay formas de complicarse la vida. La versión de hoy es la más sencilla que existe, sin levadura ni amasado de ningún tipo.

Estas tortitas de sémola suelen acompañarse de mantequilla, miel, mermelada, quesitos tipo "La vaca que ríe"... Pero os chivo que los he probado también con mortadela, con aguacate y tomate, etc. y también quedan requetebuenas. Como digo, se suele comer para desayunar, acompañado entre otras cosas de té verde con hierbabuena. Solo de pensarlo me teletransporto.

El tamaño dependerá de la sartén que utilicemos. Yo con estas cantidades he hecho una grande y dos medianas.

  • 500 g de sémola (harina de maíz tipo polenta)
  • 400 ml de agua fresca
  • 6 cucharadas de aceite de sabor suave (p. ej. de girasol) + un poco para la sartén
  • 1 cucharadita de sal fina 

La preparación:

1. Ponemos la sémola en un cuenco, añadimos la sal y mezclamos, incorporamos entonces el aceite.

2. Lo siguiente es añadir el agua. No hay que amasar, sino mezclar con los dedos o una cuchara de madera para que el agua empape la sémola.


3. Mientras tanto habremos calentado un poquito de aceite en una sartén; movemos la sartén para que el aceite engrase toda la superficie y vertemos parte de nuestra masa en la sartén. Le daremos un grosor de 1,5 cm o así. Aplastamos con la mano o la cuchara de madera para que quede compacta y le damos forma a los bordes.

* Tradicionalmente se usa una sartén de fondo grueso, como las de hierro; si utilizamos una sartén moderna, no pondremos el fuego tan alto para que no se queme. 

4. Hacemos una cruz en el centro para como chimenea y le damos unos minutos por cada lado, hasta que tome el color que queramos. Realmente la sémola se cocina rápido. Le damos la vuelta con la ayuda de un plato, como si fuera una tortilla.


* También es común espolvorear con más sémola para decorar, pero la verdad, como esta receta no lleva harina, creo que ya lleva suficiente sémola.

5. ¡Y listo! Ahora se sirve y se come como nos apetezca. Como decía, es común combinar mantequilla y miel, quesitos y mermelada, etc. 


¡Buen provecho!

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domingo, 27 de mayo de 2018

Puré hindú de legumbres


Este mes asaltamos a Maggie, una holanduza que me ha puesto difícil elegir. Quería haberme marcado un buen puchero andaluz, pero no tengo por aquí morcilla. Al final, como a mí también me gustan las especias y los sabores asiáticos, me decanté por su sopa hindú de legumbres. Peeero como a mi vikingo le gustan más bien poco las legumbres, convertí la sopa en un puré, porque así se centra en el sabor y ya no le molestan tanto las legumbres. Funcionó el truco, lo recomiendo también para niños ;)

Además, he de decir que Maggie prepara esta sopa con judías pintas, pero hoy han tocado judías (alubias) blancas porque eran las que tenía en casa. Nos salieron unas 4 porciones generosas.

Para la sopa:

  • 250 g de judías blancas
  • 125 g de garbanzos
  • 2 tomates
  • 1 cebolla
  • 2 cucharadas de pasta de curry (receta más abajo)
  • 1 cucharada de pasta de coco
  • Cilantro fresco al gusto
Para la pasta de curry:
  • 2 chalotas
  • 2 dientes de ajo
  • 1,5 cucharaditas de jengibre en polvo
  • 1,5 cucharaditas de garam masala
  • 1,5 cucharaditas de cúrcuma
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de curry molido
  • 1/2 cucharadita de cilantro en polvo
  • 1/2 cucharadita de mostaza
  • 1 gundilla
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 4 cucharadas de aceite de oliva


La preparación:

1. La noche antes, ponemos las legumbres a remojo. Cuando vayamos a usarlas, las enjuagamos.



2. Yo lo hice en la olla rápida, así que primero calenté un poco de aceite en la olla, y le di unas vueltas a la cebolla y el ajo picaditos con un poco de sal. Añadimos la pasta de curry* y mezclamos bien.

* Para la pasta de curry simplemente batimos los ingredientes; para poder usar menos aceite, añadí 2-3 cucharadas de agua, que hicieron más fácil el batir los ingredientes.


3. A continuación incorporamos los tomates en trocitos, la pasta de coco y las legumbres. Cubrimos con agua y le damos 20 minutos. 

4. Transcurrido ese tiempo, añadimos cilantro fresco al gusto y trituramos. 



¡Buen provecho!

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