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martes, 26 de abril de 2016

Tortada de melocotón en almíbar de mi abuelo




Mi abuelo hubiera cumplido 87 años hoy, es el primer cumpleaños que no pasa entre nosotros y lo celebro publicando esta tarta que hice para él hace dos años, cuando cumplió 85 añazos. A él le encantaban las tartas de frutas y la fruta de almíbar. 
El bizcocho en sí es el mismo que el del "bizcocho más fácil del mundo", como yo lo llamo, pero le añadí caramelo, almendritas, melocotón y su almíbar, queso mascarpone, unas cerezas en almíbar también... ¿Que no te hace gracia el melocotón? Pues prueba con piña o pera en almíbar ;) Yo hice 2 tartas pequeñas en esta ocasión.



Para el bizcocho:
  • 1 yogur (el mío natural con azúcar de caña). Usaremos el vaso del yogur como medida para el resto.
  • 1 medida de aceite de girasol
  • 2 medidas de azúcar moreno (yo uso mascabado)
  • 3 medidas de harina (para bizcocho, si puede ser)
  • 3 huevos
  • Unas gotas de esencia de vainilla
  • Unas 5 mitades de melocotón en almíbar, según el tamaño del molde.
  • Alguna cereza en almíbar
  • Caramelo
  • 1/2 nuez de mantequilla
Para el relleno: 
  • 150-200 g de queso mascarpone
  • 250 g de mermerlada de melocotón
  • 3 láminas de gelatina
Para decorar:
  • Almendra picada


La preparación:

1. Cortamos papel de horno con la forma del fondo del molde que vayamos a utilizar. Engrasamos el fondo y las paredes con mantequilla.


2. Sobre el papel distribuimos el melocotón fileteado y en los huecos colocamos cerezas. Rociamos con un poco de caramelo líquido que podemos comprar hecho o hacer calentado agua y azúcar con unas gotitas de limón en el microondas o en una olla.




3. Mezclamos el huevo, el aceite, el yogur, la vainilla y el azúcar en un recipiente hondo. Batimos. Añadimos la levadura y la harina y batimos de nuevo hasta que no queden grumos. 


4. Vertemos la mezcla en el molde, sobre el melocotón. En el horno precalentado a 180º, horneamos durante unos 30 minutos. Hay que mirarlo ya a los 20 min. por si estuviera. Cuando el bizcocho estén listo, lo sabremos porque al pinchar con un palillo largo, saldrá limpio. 






5. Con el bizcocho en el horno procedemos a preparar la crema de relleno. Ponemos la gelatina en agua fría para que se hidrate. Calentamos en el microondas una cucharada de mermelada y en ella derretimos la gelatina removiendo hasta que se mezclen por completo.

6. Añadimos a la mermelada con gelatina tanto el resto de la mermelada como el mascarpone. Batimos bien a mano, con ayuda de un tenedor, mezclando y eliminando grumos. Reservamos en la nevera durante al menos 20 minutos para que gane consistencia.





7. A los 3-4 minutos de sacar el bizcocho del horno, ponemos una bandeja sobre el bizcocho, le damos la vuelta como si fuera una tortilla y desmoldamos con cuidado. No hay que esperar mucho para desmoldar, ya que de lo contrario, el caramelo podría hacer que se pegase al molde. 





8. Retiramos el papel y dejamos que el bizcocho repose y se enfríe un poco ya fuera del molde. Entonces con cuidado vamos a abrirlo por la mitad. Existen herramientas para ello, pero yo he utilizado un cuchillo fino y largo. Para retirar la tapa me he ayudado de una bandeja de cartón.


9. Rociamos la base del bizcocho (donde no hay melocotón) con el almíbar del melocotón, sin pasarnos, no hay que empaparlo. Sobre la misma base untamos la crema de mascarpone y mermelada. Cerramos con la tapa, con los melocotones hacia arriba.



10. Por últimos enlucimos los lados de la tarta con un poco de la crema de mascarpone y mermelada y pegamos los trocitos de almendra a lo largo de todo el lateral. Si no vamos a servirla de inmediato, la mantenemos en el frigorífico.



¡Buen provecho!

Te quiero, abuelo <3

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Bergua*


domingo, 17 de abril de 2016

Tomme marinado en hojaldre


La receta de este mes ha sido un desastre, primero por motivos gastronómicos y luego por motivos informáticos. Pero pese a todos los obstáculos, aquí estoy, no me quería perder el viaje. Soy una fanática de los quesos, así que cuando vi que este mes nos tocaba Suiza, tenía clarísimo que hiciera lo que hiciera, el queso fundido sería el protagonista y, aunque tuvimos un desastre estético en la cocina, ¡nos chupamos los dedos! Además estoy doblemente feliz ¡porque este es mi último mes en esta cocina infernal! Me vuelvo a casita y, además de todo lo bueno que eso conlleva, tendré mi batidora, mis especias, mis platos y todo lo demás (¡Yupiiii!).

  • 1 queso Tommes Vaudoises redondo, 500 g
  • 1 lámina de hojaldre
  • 2 cucharadas de mentequilla
  • 2 cucharadas de vino blanco
  • 2 cucharaditas de miel líquida
  • 2 cucharaditas de mostaza
  • Pimienta recién molida, a poder ser rosada
  • Sal


1. Lo primero de todo es poner el queso a marinar. Mezclamos bien el vino, la miel, la mostaza, sal y pimienta.

2. Pinchamos el queso varias veces con un tenedor para que se cuele el marinado. Lo dejamos marinar en el frigorífico en un recipiente tapado durante unas 3-4 horas si tenemos tiempo, sino, con 1 habrá que conformarse ;) Yo lo pinché tanto por arriba como por abajo.



3. Pasado el tiempo de marinado, cortamos el hojaldre suficiente para poner el queso sobre el hojaldre y que quede semi-envuelto. No queremos un pastel cerrado, el hojaldre se debe quedar en los bordes del queso, como si fuera una quiché.



4. Untamos el hojaldre con la mantequilla fundida (pero que no esté caliente), colocamos el queso en el centro y vamos cerrando los bordes con gracia. Salpimentamos.

5. Colocamos el pastel de queso sobre una lámina de papel para horno en una bandeja de horno e introducimos en el horno precalentado a 200º durante unos 10-12 minutos*. 

* Eso si tenéis un horno que no de vergüenza como el cutre-mini-hornillo eléctrico que hay en mi cocina de alquiler. Si tenéis un horno como ese, ya sabéis que tenemos dos posiciones: crudo o quemado. Normalmente este horno lo hace todo crudo por dentro, y quemado por fuera. Por eso me armé de paciencia y lo horneé durante mucho más tiempo a una temperatura más baja, pero fue un desastre igual y, para cuando por fin se derritió el queso, se desbordó todo. La masa solo estaba medio cocinada después de media hora. En fin. Como decía, no hay dolor, porque de sabor estaba muy bueno y me queda nada y menos para irme a mi casa. Fotos no hay muchas porque al instalar Windows 10, varios programas del ordenador me empezaron a fallar y uno de ellos, que uso para firmar las fotos, me estropeó varias. Pero no pasa nada, queso queríamos y queso comimos.

6. ¡Y ya está! Solo queda servir y disfrutar mientras está caliente, ¡ya veréis qué rico! Nosotros nos lo comimos con una ensalada de canónigos, arándanos, almendras y tomatitos cherry y con un filete especiado.


¡Buen provecho!


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